Dadas estas fechas de finales de temporadas, agobios entre equipos, y un sinfín de protestas hacia los árbitros; aprovecho para citar este texto, que pertenece al Reglamento de Baloncesto Comentado (1999), de Julio Tous Fajardo.
Puede dar la impresión a simple vista de anticuado, pero comparándolo con la actualidad parece que no difiere demasiado:
“Cualquiera que haya arbitrado un partido, por muy amistoso que sea, es consciente de la dificultad que supone aplicar el reglamento e improvisar soluciones a situaciones no incluidas en el mismo, en décimas de segundo. Si a esto le sumamos hacerlo en un partido importante ante miles de enfervorizados espectadores, la situación se complica extremadamente. Sin embargo, parece ser que los árbitros son capaces de manejar la ansiedad y el estrés en situaciones comprometidas como cuando se equivoca, reciben las protestas de público, entrenadores y jugadores o el partido es televisado. De ahí que sea poco usual que pierdan el control del partido, aplicando, por lo general, el reglamento de manera objetiva y acertada. El árbitro señala lo que ve y no por capricho como suele recriminársele.
Como sugerencia a aquellos que protestan airadamente las decisiones arbitrales, recomendamos el arbitraje de un partido y estamos seguros de que cambiarán rápidamente su punto de vista.”
Puede dar la impresión a simple vista de anticuado, pero comparándolo con la actualidad parece que no difiere demasiado:
“Cualquiera que haya arbitrado un partido, por muy amistoso que sea, es consciente de la dificultad que supone aplicar el reglamento e improvisar soluciones a situaciones no incluidas en el mismo, en décimas de segundo. Si a esto le sumamos hacerlo en un partido importante ante miles de enfervorizados espectadores, la situación se complica extremadamente. Sin embargo, parece ser que los árbitros son capaces de manejar la ansiedad y el estrés en situaciones comprometidas como cuando se equivoca, reciben las protestas de público, entrenadores y jugadores o el partido es televisado. De ahí que sea poco usual que pierdan el control del partido, aplicando, por lo general, el reglamento de manera objetiva y acertada. El árbitro señala lo que ve y no por capricho como suele recriminársele.
Como sugerencia a aquellos que protestan airadamente las decisiones arbitrales, recomendamos el arbitraje de un partido y estamos seguros de que cambiarán rápidamente su punto de vista.”
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