A día de hoy vengo con la primera parte de un relato sobre el arbitraje que ha escrito Javier Borrego (compañero árbitro de baloncesto de categoría autonómica y gran amigo de un servidor) expresamente para este blog, con el fin de dar a conocer su historia de cómo y por qué se decantó por entrar en este mundo y expresar sus vivencias.
A partir de aquí, él colaborará con el blog contándonos todo esto, y espero que lo disfrutéis tanto como yo o aún más:
"Todavía hoy, siento el frío de aquel asiento, recuerdo bien aquel lugar, aquel momento, con quien estaba y lo más importante, el por qué estaba allí… Suele decirse, que son las pequeñas casualidades de la vida, las que marcan los futuros comienzos; y es que en el momento en el que por primera vez tu cabeza se pregunta y “¿por qué no yo?...” ya no hay marcha atrás.
Y fue así como, poco a poco, sábado tras sábado me fui dando cuenta que era lo que quería comenzar, que era aquello a lo que en definitiva quería dedicar parte de mi tiempo… pero como bien dicen, el tiempo es oro; y no está para perderlo, ni para malgastarlo; había que esforzarse, lo tenía claro… esto empezaba ya.
Ocho meses más tarde allí estaba, sentado en aquella silla, en aquella sala con aquella gente a la que no conocía, pero que compartía la misma ilusión o que al menos pretendía algo similar a lo que yo quería: aprender… y es ahí, en ese momento en el que piensas y reflexionas acerca de si realmente te has dejado llevar por un impulso o si de verdad estás dispuesto a continuar, si merece la pena seguir o levantarte y tomar el camino a casa; pero es entonces cuando tomas aire -del mismo modo al que después y como si de un primer ensayo se tratase lo harías milésimas de segundo ante tu futura primera pitada-, de repente ese aire que habías tomado lo sueltas en una expiración que va acompañada de todas aquellas dudas que pretendían ahogarte…
Sigues adelante, la teoría ya la tienes; ahora solo queda esperar, el primer fin de semana llega y con él tu primer partido… el momento en el que lanzas el primer balón, acción que inconscientemente llevas practicando con aquella pequeña pelota en tu habitación una y otra vez… Y con mimo la noche antes cuelgas en aquel corcho de tu habitación junto al resto de cosas que componen tu vida diaria, tus apuntes, tus trabajos, tus fotos, tu planning semanal… lo que, al alba, a la mañana siguiente; se convertirá en tu instrumento de trabajo…
La noche se cierra y el mañana es el día, momento en el que el frío de aquel asiento que sentiste en su día se torna frente a ti; pero con una diferencia, ahora el que estará sobre aquella pista, serás tú."
A partir de aquí, él colaborará con el blog contándonos todo esto, y espero que lo disfrutéis tanto como yo o aún más:
"Todavía hoy, siento el frío de aquel asiento, recuerdo bien aquel lugar, aquel momento, con quien estaba y lo más importante, el por qué estaba allí… Suele decirse, que son las pequeñas casualidades de la vida, las que marcan los futuros comienzos; y es que en el momento en el que por primera vez tu cabeza se pregunta y “¿por qué no yo?...” ya no hay marcha atrás.
Y fue así como, poco a poco, sábado tras sábado me fui dando cuenta que era lo que quería comenzar, que era aquello a lo que en definitiva quería dedicar parte de mi tiempo… pero como bien dicen, el tiempo es oro; y no está para perderlo, ni para malgastarlo; había que esforzarse, lo tenía claro… esto empezaba ya.
Ocho meses más tarde allí estaba, sentado en aquella silla, en aquella sala con aquella gente a la que no conocía, pero que compartía la misma ilusión o que al menos pretendía algo similar a lo que yo quería: aprender… y es ahí, en ese momento en el que piensas y reflexionas acerca de si realmente te has dejado llevar por un impulso o si de verdad estás dispuesto a continuar, si merece la pena seguir o levantarte y tomar el camino a casa; pero es entonces cuando tomas aire -del mismo modo al que después y como si de un primer ensayo se tratase lo harías milésimas de segundo ante tu futura primera pitada-, de repente ese aire que habías tomado lo sueltas en una expiración que va acompañada de todas aquellas dudas que pretendían ahogarte…
Sigues adelante, la teoría ya la tienes; ahora solo queda esperar, el primer fin de semana llega y con él tu primer partido… el momento en el que lanzas el primer balón, acción que inconscientemente llevas practicando con aquella pequeña pelota en tu habitación una y otra vez… Y con mimo la noche antes cuelgas en aquel corcho de tu habitación junto al resto de cosas que componen tu vida diaria, tus apuntes, tus trabajos, tus fotos, tu planning semanal… lo que, al alba, a la mañana siguiente; se convertirá en tu instrumento de trabajo…
La noche se cierra y el mañana es el día, momento en el que el frío de aquel asiento que sentiste en su día se torna frente a ti; pero con una diferencia, ahora el que estará sobre aquella pista, serás tú."
Buena iniciativa tíos, me gusta el blog. Sobretodo el diseño, muy bueno.
ResponderEliminarEspero que salga muy bien hacia adelante ;)